30 DE SEPTIEMBRE 2026

-El gobernador Alejandro Armenta Mier destacó que la estrategia estatal, en sinergia con el Gobierno de México, coloca a las y los productores en el centro de las decisiones.
-En 2026 se destinan 4 mil 615 millones de pesos al sector agropecuario poblano; para 2027 se proyecta una inversión conjunta de 5 mil 403 millones de pesos.
CIUDAD DE MÉXICO.– Puebla vive una nueva etapa para el desarrollo rural con la Revolución del Campo, estrategia que, en coordinación con el Gobierno de México, impulsa una visión integral para fortalecer a las y los productores mediante tecnología, mecanización, tecnificación, insumos agrícolas, inteligencia de mercados, sanidad, inocuidad y prácticas sostenibles, destacó el gobernador Alejandro Armenta Mier.
El Ejecutivo estatal señaló que este modelo busca una mejor distribución de la riqueza, la generación de riqueza comunitaria y la recuperación de cultivos abandonados, con las familias productoras como eje de las decisiones. Subrayó que la transformación del sector no se limita a la entrega de apoyos, sino que pretende generar condiciones para que el campo poblano sea más productivo y competitivo.
En su intervención, la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano Pérez, informó que durante 2026 el Gobierno de México destinó a Puebla 2 mil 915 millones de pesos mediante 10 programas, mientras que la administración estatal aporta mil 700 millones de pesos a través de 14 programas, para alcanzar una inversión conjunta de 4 mil 615 millones de pesos. Para 2027, la propuesta contempla 3 mil 400 millones de pesos del Gobierno de México y 2 mil millones de pesos del estado, con una proyección total de 5 mil 403 millones de pesos.
A 656 días de gobierno, estas acciones ya tienen reflejo en el valor de la producción agropecuaria. La funcionaria explicó que, en diciembre de 2024, Puebla registraba una línea base de 64 mil millones de pesos, mientras que en agosto de este año el Gobierno de México reportó un valor de 84 mil millones de pesos, cifra que supera la meta estatal prevista para 2030, de 80 mil millones. Añadió que 80 por ciento de las unidades productivas corresponden a pequeños productores, por lo que este resultado representa una mayor visibilidad para quienes sostienen la actividad rural.
Entre los proyectos estratégicos destacan Café Bienestar, Maíz del Bienestar, Precios de Garantía, sanidad e inocuidad, así como los Centros de Innovación y Transformación de los Productos Agropecuarios (CITRA), que fortalecen el trabajo de Sembrando Vida en favor de las pequeñas unidades productivas. La estrategia también incorpora procesos de transformación para productos como higo y jitomate, con el propósito de elevar su calidad y generar valor agregado. “El objetivo no es que Puebla solamente produzca más, sino que transforme más, que agregue valor e impulse la comercialización”, señaló Altamirano Pérez.
La entidad también fortalece su presencia nacional con eventos especializados. Del 7 al 9 de octubre será sede de la 34ª Reunión Anual del Consejo Técnico Consultivo Nacional de Sanidad Animal (CONASA), que prevé más de 5 mil asistentes y la participación técnica de 22 comités especializados, con énfasis en sanidad animal, enfermedades transfronterizas y reemergentes. Del 12 al 17 de octubre recibirá la 61ª Reunión Nacional de Investigación e Innovación Pecuaria, Agrícola, Forestal, Acuícola y Pesquera, con más de 10 mil asistentes y 800 científicos de todo el país. Asimismo, Puebla alberga un simposio sobre Agricultura 4.0, mecanización y tecnología, con la participación de 70 instituciones nacionales. En este contexto, la floricultura representa una derrama superior a mil millones de pesos.
Otro eje de impulso económico será la Ruta del Mictlán, que tendrá lugar del 3 de octubre al 8 de noviembre en la colonia Cabrera, en Atlixco, con impacto para 300 productores, artesanos y comerciantes. Durante octubre, la región prevé una producción de 2.5 millones de macetas de cempasúchil y más de 300 hectáreas a cielo abierto, lo que permitirá atraer compradores de 12 estados, además de visitantes nacionales y extranjeros. Esta actividad fortalece una cadena productiva que coloca a Puebla en el primer lugar nacional en floricultura de cempasúchil y genera oportunidades para las comunidades dedicadas al campo.